Risoterapia para niños de primaria

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Mimoemociones

El monitor pide a los alumnos que se pongan en parejas frente a frente. Estando así, les va pidiendo que, los dos, por turno, expresen conductas con gestos o posturas solamente, sin palabras. Pueden ser conductas como alegría, asombro, reconocimiento, tristeza, desprecio…

Río y me enfado

El monitor hace alguna señal que toda la clase pueda percibir, pide a los alumnos que rían a carcajadas al ver esa señal. Al hacer otra señal pide a los alumnos que se pongan serios. Se repite este ejercicios varias veces.

No te rías que es peor

Los niños se ponen en dos filas y se ponen frente a frente, los de una fila serán A y los de la otra serán B. Durante un minuto cada A debe hacer reír a B y Be no debe reírse. Al siguiente minuto se hace al contrario. No vale hacer cosquillas para hacer reír, ni cerrar los ojos.

Desde cuando no

El monitor se pone delante de todo el grupo y pide a uno de los participantes que se coloque con él. El monitor se pone detrás del chico/a, el cual estará sentado y mirando a todos los demás. El monitor hace mímica de alguna acción (cepillarse los dientes, dormir, limpiarse, la nariz, asearse las manos) , acompaña la mímica diciendo “Cuánto hace que tú ….” El que está sentado debe responder, sin mirar al monitor, cuánto tiempo hace que ejecutó la acción representada por el docente.

El barco

Se coloca el grupo en círculo, el monitor dará varios gripos para hacer mover a los asistentes.  Dirá “popa” y el grupo se moverá hacia adentro, gritará “proa” y el grupo da un paso hacia atrás. Si dice “mar picado” y todos se balancean, con “maremoto”, todos se deben cambiar de puesto, nadie puede quedar en su mismo puesto. La serie de gritos se repite varias veces.

Pobrecito gatito

Todos los niños se colocan en círculo, uno de ellos será el gato, éste camina en cuatro patas y se moverá de un lado a otro hasta detenerse frente a cualquiera de los demás para maullarle. Por cada “miau”, el otro alumnos deberá acariciar la cabeza y decirle “pobrecito gatito”, sin reírse. El que se ría, cumple penitencia de “hacer de gato”.

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